Mientras en palacio municipal de Cancún, el caos se ha asentado entre los altos cargos, el alcalde, en pleno proceso de “ansiedad” ante el círculo que se cierra a su alrededor, se le ocurrió ahora atentar contra los medios de comunicación no afines a su nómina. Ayer mismo, inspectores municipales intentaron clausurar las instalaciones del semanario político Luces del Siglo, el único medio local, que junto a nuestro diario vespertino ha “osado” escapar de la nómina de Gregorio Sánchez y denunciar el sinfín de arbitrariedades que el edil y su pandilla han cometido en Cancún. La excusa era impresentable. Por no pagar el derecho de basura y no tener al día el permiso de uso de suelo, los gorilas de Gregorio procedieron inicialmente a clausurar las instalaciones de la revista y a sacar de las mismas al personal que allí labora. Menos mal que desde gobierno del estado le hicieron ver al secretario de la Comuna, Lenìn Zenteno, la barbaridad que iban a cometer y todo quedó en un apercibimiento administrativo. La orden de clausura vino directamente del alcalde, de eso no hay duda, y con ella comienza a dibujarse el verdadero carácter de nuestro presidente municipal. Un hombre autoritario, incapaz de aceptar la crítica, traicionero hasta con sus mejores amigos y colaboradores, y vengativo como nadie. Si a ese carácter tan humano, le sumamos la “bola” de asesores externos, especialmente cubanos de Miami, que tiene, pues ya está marcada la marea represiva. Mientras el alcalde se intenta “vengar” de sus críticos, en palacio nadie respeta a nadie. El oficial mayor, secretarios, tesorero y demás, se echan en cara las camionetas Toyota último modelo que han comprado, o las casas de dos millones de dólares que otros han adquirido; Jorge Carrillo, por su parte, se la pasa amenazando a todos con inhabilitarlos, hasta al propio secretario de la Comuna, Lenin Zenteno, lo que está provocando la descomposición interna de una administración marcada por la sospecha y la corrupción. A los habitantes de este en algún tiempo “paraíso Caribeño”, sólo nos quedó cubrirnos, y rezar para que la SIEDO termine de intervenir y ponga a cada cual en el lugar donde debe de estar, porque si no a Gregorio Sánchez se le va a ocurrir alguna nueva de sus medidas, como detener los automóviles con tres o más ocupantes, o con vidrios polarizados o con placas del resto de México, con lo que intenta demostrarnos que él “no fue”, que está limpio de las acusaciones de delincuencia organizada, aunque toda su gente esté dentro. Mientras son peras o son manzanas, en este periódico vespertino hemos decidido trasladar nuestras instalaciones al vecino municipio de Solidaridad, donde sí hay respeto por el trabajo de los medios y no estamos tan expuestos a las ocurrencias represivas de nuestro sospechoso alcalde. Comentarios: lealenrique1@hotmail.com
olaaaaaaaaaa aqui pasando a deceart FELZ CUMPLE q t la pacs xido y q t divierts en grand recuerd q la vda solo la tiens en ts manos si no la valors y la aprovchs s va d ts mans cuidat y suert echale mas gns y a tus proyects chaoooooooooooooooo
hola pacheco espero te encuentres bien oye le mande mensaje a jonathan de que no podia ir a la reunion me tocaba trabajar pero estamos en contacto cuidate tienes mi num para cualquier cosa bye
Por Enrique Leal Herrera
Mientras en palacio municipal de Cancún, el caos se ha asentado entre los altos cargos, el alcalde, en pleno proceso de “ansiedad” ante el círculo que se cierra a su alrededor, se le ocurrió ahora atentar contra los medios de comunicación no afines a su nómina.
Ayer mismo, inspectores municipales intentaron clausurar las instalaciones del semanario político Luces del Siglo, el único medio local, que junto a nuestro diario vespertino ha “osado” escapar de la nómina de Gregorio Sánchez y denunciar el sinfín de arbitrariedades que el edil y su pandilla han cometido en Cancún.
La excusa era impresentable. Por no pagar el derecho de basura y no tener al día el permiso de uso de suelo, los gorilas de Gregorio procedieron inicialmente a clausurar las instalaciones de la revista y a sacar de las mismas al personal que allí labora. Menos mal que desde gobierno del estado le hicieron ver al secretario de la Comuna, Lenìn Zenteno, la barbaridad que iban a cometer y todo quedó en un apercibimiento administrativo.
La orden de clausura vino directamente del alcalde, de eso no hay duda, y con ella comienza a dibujarse el verdadero carácter de nuestro presidente municipal. Un hombre autoritario, incapaz de aceptar la crítica, traicionero hasta con sus mejores amigos y colaboradores, y vengativo como nadie. Si a ese carácter tan humano, le sumamos la “bola” de asesores externos, especialmente cubanos de Miami, que tiene, pues ya está marcada la marea represiva.
Mientras el alcalde se intenta “vengar” de sus críticos, en palacio nadie respeta a nadie. El oficial mayor, secretarios, tesorero y demás, se echan en cara las camionetas Toyota último modelo que han comprado, o las casas de dos millones de dólares que otros han adquirido; Jorge Carrillo, por su parte, se la pasa amenazando a todos con inhabilitarlos, hasta al propio secretario de la Comuna, Lenin Zenteno, lo que está provocando la descomposición interna de una administración marcada por la sospecha y la corrupción.
A los habitantes de este en algún tiempo “paraíso Caribeño”, sólo nos quedó cubrirnos, y rezar para que la SIEDO termine de intervenir y ponga a cada cual en el lugar donde debe de estar, porque si no a Gregorio Sánchez se le va a ocurrir alguna nueva de sus medidas, como detener los automóviles con tres o más ocupantes, o con vidrios polarizados o con placas del resto de México, con lo que intenta demostrarnos que él “no fue”, que está limpio de las acusaciones de delincuencia organizada, aunque toda su gente esté dentro.
Mientras son peras o son manzanas, en este periódico vespertino hemos decidido trasladar nuestras instalaciones al vecino municipio de Solidaridad, donde sí hay respeto por el trabajo de los medios y no estamos tan expuestos a las ocurrencias represivas de nuestro sospechoso alcalde.
Comentarios: lealenrique1@hotmail.com